¡Bienvenidos!

Siempre he admirado profundamente a aquellos que tienen una pasión en su vida. Algo que los hace vibrar. Algo que sin ellos mismos darse cuenta, se les nota que tienen encendida esa llama de la que todo el mundo habla. Me sentí frustrada en varias oportunidades porque creí ciegamente que no tenia una pasión en mi vida, que no había nada que me quitara el sueño, nada que me hiciera vibrar el alma y el cuerpo. Sentí que si llegaba a encontrar una pasión, tendría que ser algo asombroso, diferente, novedoso. Convertí la búsqueda de la misma, en una clase de proyecto interminable. Nada me parecía lo suficientemente bueno, o si encontraba algo que encendiera esa llama, no duraba mucho tiempo en apagarse. 

 

Me dí un tiempo. Me parecía imposible que pasaran los dias como si cada cosa que hiciera, fuese en vano. Ese no es mi ideal de vida. Nunca lo será. Para darles una mejor idea de lo que estoy hablando, en ese tiempo que me tomé para entender qué era lo que estaba pasando en mi vida, me sentí como un escritor estancado, de esos que muestran en las películas. Que se toma meses, tal vez años para encontrar el hilo de su libro. Que busca mil y un fuentes de inspiración, pero falta, siempre falta algo. Sentado en un apartamento lleno de hojas en el suelo, la cama destendida, la cocina hecha un desastre y la pantalla de su computador en blanco. Lo único en movimiento, es el titileo de la bendita rayita que todos vemos antes de teclear. Pero cuando por fin llega esa iluminación, casi que en forma de ángel/milagro, no hay poder humano ni sobre humano que pueda parar a ese escritor al darle vida a su libro. Así es como yo también veo a la vida. ¡Y es el Amor! Sí. El amor es mi pasión, lo que enciende mi llama, lo que me hace quien soy.

 

Veintiún años me demoré en descubrir que mi pasión siempre estuvo allí. Simplemente una parte de mí me hacía ignorarla. Nunca he dejado de creer que el tiempo hace las cosas de manera perfecta. Darme cuenta de que no tengo porqué sentir vergüenza de decir que el amor, en todas sus presentaciones, es lo que enciende mi alma. Me llamo Manuela y soy una joven común y corriente. Igual que usted, igual que ella/él, igual que la amiga de su amiga. Una persona más que entendió que todos tenemos un antes, un durante y un después. No solo uno, muchos, en plural. Todos y cada uno de ellos siempre vienen con una lección. Entonces que lleguen los antes, durante y después que tengan que llegar. Lo difícil es identificar en cuál de esos tres estados nos encontramos, y el verdadero reto, es preguntarnos a nosotros mismos en cuál de esas partes queremos estar ahora.

 

Si en este momento usted se está preguntando, ¿Qué busca esta vieja con tanta cátedra cliché? La respuesta es sencilla: siento la necesidad de hablar, de contarles un poco de mí y de lo qué y quiénes me inspiran. De hablar con un solo propósito: ayudar. De nuevo, suena cliché; ¿cierto? Si su respuesta es sí, lo entiendo, es verdad que no todos necesitan ayuda. Si su respuesta es no, usted es de los míos. De los que sí necesitamos de los demás. Por mucho tiempo creí que en nosotros mismos estaban todas las respuestas, que el empoderamiento debía ser una búsqueda individual y que no podía aprender algo de alguien mas allá que de mi misma. Me equivoqué.

 

Si para usted brindar o recibir ayuda es símbolo de debilidad, por favor vaya a la esquina superior derecha (o izquierda) y cierre esta ventada donde vea la X. No pierda su tiempo leyéndome. Lo mas seguro es que su manera de pensar entre en conflicto con la mía. No tengo como fin cambiar mentalidades, pero sí tengo el propósito de ser esa persona que va a recordarle que, actuando desde el corazón y de manera sincera, todo, absolutamente todo, es posible. Y es justo aquí donde nace Del Amor a la Z. Todo lo que abarca el amor de principio a fin. Abran la mente y el corazón si quieren seguir este camino de conocer lo poderoso que es amar. Dense la oportunidad. Denme la oportunidad. Les aseguro que no es un blog solo para mujeres románticas y enamoradizas. El amor es mas grande que películas de amor, relaciones amorosas, rupturas, canciones de amor y todo eso que muchos piensan. El amor hace siglos trascendió a un plano mucho mas grande. Aquí son bienvenidos todos, hombres, mujeres, niños, niñas, papás, mamás, tías, tíos, abuelos, t o d o s.